
Tras un fin de semana desafiante, el viento no nos detuvo. Renovados y llenos de energía, retomamos nuestras andechas. A las 10 de la mañana, nos reunimos con ganas, ilusión y la determinación de compartir. El bosque nos esperaba, listo para recibirnos en este nuevo capítulo. ¡Qué emocionante fue volver a conectar con la naturaleza y construir recuerdos juntos!



